domingo, diciembre 07, 2008

Otoño, sin embargo




Que nadie se llame a engaño...
Seguimos en Otoño, desde la pérdida de hojas y cabello a otras cosas que de repente estaban y ahora parecen no estar. El calor de los hogares, el desierto verde de Cabo de Gata, los abrazos, la estufa y el sol, mi bigote, el naranja de mi salón, la luna con Jupiter y Venus rondándola.
Seguimos en Otoño y lo noto cada día más, cada día mejor... Por esta sensación de echar de menos.

Estos Óleos sobre lienzo pintados hace casi cuatro años, hoy era el día, hoy es la noche para colgarlos aquí...

Y lo siento pero de momento no sé como traducir todo esto.

I am sorry, I do not Know how to translate this.

4 comentarios:

cuentonuevo dijo...

Cuentan de un otoño en que no se perdió nada... Los árboles no se quedaron sin hojas, ningún cabello cayó de cabeza alguna, no hubo despedidas... Pero como nadie se fue nadie llegó y faltaron bienvenidas y sonrisas y abrazos... Y la gente ya no caminaba por el bosque dando patadas a las hojas, ni creció el musgo... Y tampoco hubo atardeceres largos de luz amarillenta ni sombras alargadas abrazando a la tierra... Y ya ni el invierno, ni la primavera, ni el verano fueron iguales. Por eso al año siguiente cuando bailó la primera hoja desde la rama hasta el suelo hubo una gran fiesta...
Preciosos los óleos y las palabras...
Un abrazo de los que se añoran
Niñocactus

termenon dijo...

En realidad lo que me sale es darte un abrazo... Niñocactus, pero temo por tus espinas, curiosa y muy enriquecedora emocionalmente esta imagen de dar un abrazo a un cactus, algo así es lo que siento...
Gracias, muchas gracias por crear y creer. Y sigue con ese cuento, creo que es bueno.

Mercè López dijo...

qué bonitos!

eikkekke dijo...

los abrazos de otoño son abrazos lentos, como los días y como la estufa tibia… son doblemente abrazos